Siento que ya puedo hablar del tema.
Sip, estuve cerca de.... no contarla.
Sábado 18 de julio, 5 de la tarde. Estaba hinchadísima y el Gonza recordó que debía tomarme la presión todos los días por que ya estaba con poblemas.
Por esas cosas de la vida supimos que en el condominio vive una pareja de matrones y el conserje nos hizo el contacto para que vinieran a tomarme la presión.
Esto sucedió alrededor de las 5 o 6 de la tarde. A esa hora ya estaba altísima. El matrón nos recomendó llamar a nuestro doc y así lo hicimos. Telefonazos iban y venían. Hasta como a eso de las 10 de la noche llamó el doc y me dijo que me fuera de inmediato a la clínica que la Emilia nacería esa noche.
Ahora que recuerdo la situación, creo que me vestí y arreglé casi como una autómata.
Llamamos a mi hermano y quedamos que ellos se quedarían con la Vale mientras un sobrino nos vendría a buscar porque el Gonza no estaba en condiciones de manejar... Estaba nerviosísimo.
En menos de 15 minutos estabamos en la clínia. El doc y el equipo ya estaban ahí preparándolo todo.
Yo muerta de miedo lo único que repetía era "quien me manda, quien me manda... nunca mas, nunca más..."
No tenía dolores, solo sensaciones raras. Me volvieron a tomar la presión y seguía por las nubes. En un momento pensé que perdía el conocimiento. La matrona me dijo que agachara la cabeza y respirara profundo... Asi se me anduvo pasando el malestar.
La anestesia no fue la misma que me pusieron en el parto de la Vale. Esta vez sentí entumecimiento de la cintura hacia abajo. La vez anterior no sentí absolutamente nada.
Recuerdo que justo apareció el Gonza cuando sentía que ya no daba mas. Ahí crucificada, sintiendo todo ( sin dolor), pero sintiendo cuando se apoyaban en mis piernas , cuando tiraban de mi piel, cuando comenzaron a tirar de la niña... Lo sentí todo....
El Gonza tomó mi cara y me dió tranquilidad. El cachó que no todo estaba como la vez anterior y nos pusimos a rezar... Yo apenas emitía palabra.. No podía... Algo me lo impedía....Mi corazón lo sentía como una bomba gigante en mi garganta y no me dejaba hablar, respirar, ver...
Al fin sentí el llanto de mi bebé!!!... Que alivio!!!!.. ahi estaba mi chiquitita... Sanita, bella.
Quedé luego sola con los médicos nuevamente. Gonzalo salió detrás de mi hija y la pediatra que se la llevaba para hacerle los exámenes de rutina. Yo quedé ahí, sintiendo el olor a carne quemada.... Sólo pensaba en que todo terminara luego...
Me llevaron a la sala de post parto.... Me pusieron sonda... Seguia sintiéndome mal... muy mal.
Como a las 2 de la mañana me llevaron a una habitación. No podía descansar.
Como a las 4 apareció un matrón diciéndome que por mi condición no me traerían a mi bebé hasta la mañana para dejarme dormir y descansar. Yo le pedí que no lo hiciera, que necesitaba ver a mi bebé...
Me la trajeron y de inmediato se aferró a mi y a mi pecho para alimentarse..... Me sentí aliviada...
Pero luego los dolores eran intensos... demasiado intensos.... Nadie venía a llevarse a la niña ni a verme a mi... Fueron las horas más largas y dolorosas de mi vida.
No funcionaba el boton de emergencia por mas que lo apretaba nadie aparecía.
Recuerdo que me agarraba de los bordes de la camilla para gritar suavecito que por favor alguien apareciera...
Al fin como a las 6 o 7 de la mañana alguien llegó y le pedí algo para el dolor... Me llevaron comida.... Quien quiere comer a esa hora y sintiendose asi!!!????.
Al dia siguiente supe que tenía las visitas restringidas y que no podía hablar.... Igual no tenía ganas de hacerlo...
Cuando el doctor me vino a ver ahi nos enteramos de la emergencia que fue mi parto.
Me explicó que me hicieron un test de uremia ( pipi acumulado por 24 hrs) y que los valores normales son hasta 300 grs.... yo tenía 900!!!!...
Además era fin de semana largo y el equipo de mi doc andaba todo fuera de Santiago. En encontrar un equipo que lo apoyara en esta emergencia fue otro logro.
Al final el doc dijo: "Estuvimos en el peor de los escenarios. Esto fue una
preclampsia severa. Se comienza a llenar el cuerpo de edemas, comenzando por las piernas (que las tenía enormemente hinchadas), luego uno comienza a convulsionar, hay desprendimiento de placenta ( muerte del bebe) y luego la muerte de la madre" (Chan, chan)... Gracias a Dios todo salió bien....
Olvidaba mencionar algo muy importante...
Al salir de la casa, mientras esperabamos a mi sobrino, mi hija, mi pequeña niña, me hizo con sus manitas una señal de la cruz que partió en mi frente, siguió hasta mi estómago, luego cruzó mis brazos y terminó con un beso que le di en su manita.... Me llevé conmigo ese gesto y las oraciones del Gonza mientras tomaba mi cara en el pabellón.... Y ese gran angel que me protege salvaron mi vida y la de mi bebé.
Aprovecho de agradecer a todos quienes se han paseado por este espacio. Ahora me queda poco tiempo para escribir. Hoy lo hago mientras la Emilia duerme y la Vale aun anda en el cole.
Espero poder pronto volver a visitar mis blogs favoritos y también dejar mi huella como lo hace ustedes.
Cariños..